El artista tatuador: Dr. Lakra

Por Fernanda Sela
Fotografías cortesía kurimanzutto

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Una serie de dibujos que a lo lejos parecen litografías y grabados japoneses antiguos, pero que al mirarlos de cerca, lo que podría ser producto de un representante del arte oriental, es en realidad el trabajo del último año de Dr. Lakra.

El artista mexicano —un hombre de corta estatura, voz baja y una imaginación gigantesca— se formó en la pintura y en la antropología, pero más adelante comenzó a intervenir imágenes de revistas y periódicos, y otros objetos como muñecos de plástico y figuras, con sus líneas minuciosas hasta perfeccionar su técnica.

Una selección de dibujos realizados en tinta china sobre papel japonés, son el resultado de cinco años de estudio de la tradición oriental, y parte de la exposición con la que regresa a su casa en la Ciudad de México, la galería kurimanzutto.

Dr. Lakra

Basta mirar los dibujos de lejos para percibir los elementos acostumbrados en este tipo de grabados. Pero hay que mirar una segunda vez para darse cuenta que no son grabados, sino que están hechos a mano, y los personajes que creíamos reconocer, cobran una segunda vida cuando Lakra les prepara una nueva historia y los transforma a partir de trazos e intervenciones que no podrían venir de otro lado más que de su imaginario.

Dr. Lakra es sin ninguna duda un artista complejo. Nutre su trabajo de elementos de distintas épocas y culturas, pero les concede nuevos significados. En esencia, su trabajo es siempre el mismo, pues ha creado un lenguaje personal con el que construye un universo propio que oscila entre la historia, la cultura popular, la ciencia y el arte. Sus dibujos combinan el mundo real con el de los sueños; narran fábulas, construyen mitos y mundos alternos, y están saturados de símbolos y referencias que significan un muy amplio recorrido por la historia del arte.

La serie consiste en una sucesión de escenas que resaltan aspectos crudos de la naturaleza humana: lo grotesco convive con la violencia, la angustia y el sexo en las paredes de la galería que el arquitecto Alberto Kalach diseñó en 2008.

A la par de los dibujos, al centro del espacio, se exhibe una colección de botellas de mezcal intervenidas en colaboración con el artista Abraham Cruzvillegas, como una  continuación del proyecto Los Dos Amigos.

Dr. Lakra se aburre rápido, dice. Le gusta pasar de una cosa a otra, y no invertir demasiado tiempo en una pieza, aunque eso no le resta esmero. Da saltos entre la literatura, la antropología, la historia y el arte. Además, alterna entre ser artista y tatuador. Lakra es bien conocido por hacer tatuaje y lleva años estudiando la técnica. De hecho, está trabajando en un documental sobre el tema, pero ese es un proyecto que todavía no tiene fecha.

Hasta el 4 de agosto. Galería kurimanzutto.