Balmoria: Cosmética natural mexicana

Texto: Danaé Salazar, Fotografía: Jorge Dávalos para 13/TRECE

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Es una fantasía, algo insoñable. El rincón se encuentra en la calle de Orizaba en el emblemático Balmori, de ahí Balmoria. Su apellido es el de cosmética natural y, como segundo, yo le agregaría el de mexicana. Balmoria: cosmética natural mexicana. Un territorio de tacto y de olfato que al levantarse, cuenta Lluvia, se convierte en el territorio invaluable que otorga solo un lujo, el del consentimiento.

Orizaba, en la Roma, es una de las calles más bonitas de esta ciudad y, en sus dos esquinas sur con Álvaro Obregón, están dos edificios que nos alegran el imaginario con boleto directo a París, Casa Lamm y el edificio Balmori, donde se asoma este recinto. Hoy llegué a Orizaba en mi Buick Encore y su color se fundía con la fachada. Llegué por la avenida precisa, gracias al sistema de navegación que dictaba el camino.

Lluvia es una chica larga y habla mucho. Tiene mucho qué decir. En la Balmoria que preside hay 9 marcas mexicanas —sí, n u e v e—, que se han entregado a la cosmética haciendo productos para el cuidado personal utilizando un sinfín de ingredientes mexicanos ancestrales que, en combinación con tecnología moderna, crean productos que van de una crema para el cuerpo, pasando por una cera para bigote y yéndose a un jabón, un scrub, aceites, champús, pomada para el pelo —hecha con agua recolectada de lluvia, un punto que es más que bonito de mencionar—,  todo para la barba y todo para el bigote, velas y hasta un spray para planchar. Todo, como decía antes y me contaba Lluvia, con foco en el ingrediente y hecho con manos mexicanas, además de que cada una de estas marcas trabaja bajo la ética del ‘comercio justo’.

Rayito de luna, Don Porfirio (que además de enfocarse a la barba, tiene peines tallados a mano por indígenas oaxaqueños), Sandovalis (oriunda de Mérida, Yucatán), Persea (que le tira a lo high end), Basati, Agave Spa, Hecho SMA (de San Miguel de Allende), Baja Botánica y You Who, son las nueve. Balmoria es su escaparte, las exhibe, pero también da la experiencia de tocar y sentir, alabada por sus pilares: 1. Encuentra lo local. 2. Prueba lo natural. 3. Re descubre lo artesanal. 

Cosmética natural BalmoriaEl paraíso de lo que creías inexistente es Balmoria, en serio. Se recomienda acompañar esta visita con tiempo y soltura: a los alrededores hay para tomar un helado de limón, o para presentarse con dignidad ante un Campari con hielo (depende el día). Así son mis tardes, así es nuestro lujo, nuestros momentos.