Caravana Americana, un viaje al sur del continente

Por: Fernadan Sela
Fotografía: Jorge Dávalos para 13/TRECE

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Imaginaba cómo había sido esa antigua estación de tranvías a la que estaba por llegar, mientras miraba las líneas del pavimento por el parabrisas de mi Buick Enclave y pensaba en la velocidad; no podía creer que el último tranvía dejó de circular en esta ciudad y sobre esta misma ruta, a mediados de los ochenta. Y la Estación Indianilla era ahora un centro cultural que guardaba las huellas y los kilómetros de los trayectos desde ahí realizados.

Cualquier traslado puede convertirse en aventura. Llego y me estaciono. Una llamada entra y la tomo gracias al Phone Projection, que proyecta en la pantalla las aplicaciones del Smartphone, y me permite enlazar mi móvil. Ya me están esperando adentro. Me bajo del auto y cuando subo las escaleras para entrar lo razono: el nombre lo explica. Caravana Americana es el viaje que un grupo de diseñadores emprende hacia la misma dirección. Un evento que por tres días reúne los hallazgos recopilados durante el recorrido por la parte baja del continente.

Caravana AmericanaEl lugar es impactante. El espacio de techos altos se despliega al frente. Impone ver la arquitectura original de ladrillo con la maquinaria de hierro de tamaño monumental, pero impone más la artesanía de los jarros de cerámica hecha en México, el colorido de tintes naturales de tejidos complejos y encontrarse un anillo que combina oro de 18 quilates con meteorito.

Avanzo, y como de costumbre, elijo el camino más largo. Para recorrer la feria no hay una ruta trazada, sino que yo la defino. Me detengo en Onora para sostener un corazón de barro negro; a la vuelta me topo con Gag Bags, bolsos en cuero ensamblados a mano; sigue Ohja con sus accesorios vegan; y Piedra Fuego con sus morteros de mármol y piedra. Levanto un jarrón de Tributo y la textura rasposa de la cerámica me distrae.

Todo lo que está aquí ha sido producido en México y Latinoamérica, y en el intercambio comercial no hay intermediarios. Los diseñadores están presentes para contar sus historias. De lejos, una camisa blanca me llama y me meto en ella. Veo formarse sobre mis hombros una nueva silueta. El algodón tiene una caída firme, pero suave. Me acerco al espejo y soy otra. Junto a mi reflejo aparece el de Guillermo, que creó Tamakura para explorar la vestimenta que diseña a partir de sus raíces y su de ascendencia japonesa. Los materiales son impecables, con telas trabajadas para lograr –a propósito– un efecto avejentado, y algunas piezas que recuerdan a los uniformes de los maquinistas japoneses. (Otra vez los trenes). Me explica que la camisa está cortada a partir de un patrón con la figura de un cuadrado perfecto, y por eso su efecto. Pienso en todo lo que hay de implícito en una sola pieza y compruebo que cada historia supone un recorrido de cientos de kilómetros.

Para los diseñadores es un lujo: hacer el viaje y traer a su vuelta la memoria de lo que sucedió en ese intervalo, convertido en nuevos objetos. Así son mis tardes, así mis caminos, que me llevan a nuevos descubrimientos.

Caravana Americana celebrará su próxima edición del 9 al 11 de marzo del 2018 en el Frontón México.

www.caravanaamericana.com