En el 2000: la moda antes de la moda

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Fotografía: Juventino Ponce
Texto y Estilismo: Carlos Victimo
Diseño de set / Props Stylist: Orly Anan
Maquillaje: Servulo Servullo
Peinado: Mónica Marquet
Modelo: Jenn @ New Icon
Asistentes: Daniela G. Sendra, Fernando Sampetrio y Diego Perez

Hace sólo unos días vimos las presentaciones de algunos de los diseñadores más consolidados del país. Notamos una evolución en las marcas que año con año presentan no sólo nuevas y mejores propuestas, sino más arriesgadas, y nos damos cuenta que la industria nacional se siente más sólida. Es una buena señal, la moda de nuestro país está pasando por un buen momento. Pero para llegar aquí, algo tuvo que ocurrir primero. Es importante ver atrás y recordar a los personajes que cambiaron las reglas y sentaron las primeras bases para el sistema de la moda actual en nuestro país. 

Jumpsuit EGR, diseño especial para Zemmoa, 2008.

Vestido Cherry Project, diseño especial para Belanova.

Entre los años 2006 y 2009 apareció un grupo de jóvenes creativos apasionados por la moda, la mayoría con un estilo innato y no más de 22 años, y con una visión gracias a la cual  entendieron que en nuestro país era urgente un cambio en la moda. Todos decimos que necesitamos cambiar algunas cosas de México, pero son pocos los que se atreven a hacerlo. Este grupo de diseñadores se convirtió en un parteaguas para que el mercado no sólo entendiera las nuevas propuestas de diseño, sino que también las consumiera y, por supuesto, se atreviera a usarlas.

Marvin y Quetzal captaron la atención con una propuesta divertida, joven, y para los ojos de los conservadores, muy atrevida, dando una bocanada de aire fresco a Fashion Week en 2007. Jonathan Morales, creativo de la marca Cherry Project, debutó en Fashion Forward, una plataforma que impulsó a nuevos talentos de la industria, ofreciéndoles un lugar para exponer sus creaciones en Fashion Week México, y sobresalió por su inigualable estilo pop, colores estridentes, accesorios de acrílico, minivestidos, plataformas de ensueño y volúmenes complejos. Ese mismo año, Rafael Cuevas y Roberto Sánchez aparecieron en el mapa de la moda nacional con la marca Te Amo, una excéntrica propuesta en la que demuestran que los temas oscuros pueden ser sinónimo de belleza. Las propuestas presentadas por los creativos tuvieron como inspiración temas como el día de muertos y brujas galácticas, que tradujeron en  vestidos con colores representativos de la cultura mexicana, chamarras con patrones imposibles y estampados no convencionales. El color negro predominaba en las colecciones, contrastado con maxiaccesorios que se convertían en tendencias de la temporada.

Vestido Marvin y Quetzal, Fashion Week 2007.

Otro de los jóvenes que sacudió la industria fue Carlos Temores (Q.E.P.D), quien fue parte de ese grupo selecto, al cual muchos aspiraban entrar, pero sólo algunos tenían acceso. Temores debutó en Fashion Week con una propuesta minimalista, de cortes y siluetas que acentuaban la feminidad, contrastado con accesorios llamativos, creaciones de Carlos Ortega. La historia de este diseñador, sin duda uno de los íconos más importantes de este movimiento creativo en el que el estilo de vida acelerado y el arte hicieron que surgieran celebridades locales, finalizó en el 2015, cuando falleció tras caer de un tercer piso del edificio donde habitaba.

Mancandy, una de las marcas de este grupo de nuevos talentos que aún está presente en el mercado, es otra propuesta que siempre ha destacado por su calidad y diseños. La visión de negocios de su director creativo, Andrés Jiménez, ha derivado en una marca sólida.

Estos fueron algunos de los nombres más significativos en este movimiento joven y genuino, que estaba descubriendo y forjando las bases de una industria de diseño de moda que antes no existía en nuestro país. Un momento en el que los excesos en todos los sentidos reinaban, y aunque llenos de talento, lo que más daba de qué hablar  en esa época eran las fiestas patrocinadas por grandes marcas, y a las que todos asistían. Fiestas tan importantes se documentaban en páginas como Diario de Fiestas por Cesar Arellanes (Q.E.P.D) o Domestic Fine Arts, que en la época eran el catalizador para arreglarse e ir a los eventos y presentaciones, un espacio de promoción personal que movía al mundo de la moda.

Estos años estuvieron marcados por la libertad, el arte, los excesos y la búsqueda de algo más grande. La muerte inesperada de Quetzal, seguida de otras más, marcó un alto en esta escena que poco a poco empezó a apagarse, a calmarse y a desaparecer.  Para adentrarse en este mundo, platicamos con algunos de los personajes que vivieron  y formaron todo esto.

Vestido Cherry Project, Fashion Week 2008.

Vestido Cherry Project, diseño especial para Belanova.

Vestido Te Amo, Fashion Week 2009.

Zemmoa

“Tengo piezas de Mancandy, Te Amo, Roberto Sánchez de hace 10 años. Muchas ya están muy viejas, parecen de museo, y se tiene que cuidar muy bien. Todo empezó muy natural, siempre me sentí muy cómoda con las cosas que me ponían los diseñadores, y creo que esa energía era la que buscaban; por eso me invitaban a todo, campañas, fotos, diseños. Teníamos una relación amistosa y además los inspiraba para sus diseños y colecciones. Siempre estaba presente en sus procesos y les daba ideas o sugerencias, aunque también muchas ideas salían en la fiesta o platicando sobre moda. Los diseñadores hacían muchas cosas especialmente para mí y mi shows, todavía tengo por ahí varios dibujos. Yo llegaba y les decía “oigan, voy a hacer mi show, necesito este vestuario”, y como muchos son mis cuates, me cobraban barato e íbamos juntos a comprar la tela, la probábamos para ver qué quedaba mejor y hacían el diseño. Mucho se dio porque siempre estaba en las fiestas y de ahí se generó el personaje de Zemmoa. Nos reuníamos todos antes de las fiestas y eran horas y horas de ver qué nos poníamos. Era un ritual ver con Te Amo, Quetzal o Mancandy qué me iba a poner. Era súper importante porque estaban los blogs de fiestas que te tomaban fotos y al día siguiente esperabas con ansia verlas. Me acuerdo una vez que no teníamos ninguna fiesta pero hicimos una pijamada y pasamos horas creando looks. Nos gustó tanto que llamamos a amigos fotógrafos a las 4 am para que nos tomaran fotos y una de esas fotos fue la invitación de un desfile de Marvin y Quetzal.
La gente quería saber más de mí; en esa época no había nadie trans o que jugara con el género tan libremente, así que eso llamó mucho la atención... se hablaba con morbo pero nunca perdían el interés. Ahorita ya es muy normal por programas de drags y los modelos, pero antes no existía esta libertad de poder ser lo que quieras”.

Accesorios Helguera.

Body Cherry Project, diseño especial para Belanova 2009.

Jonathan Morales, Cherry Project

"Cherry Project empezó como algo escolar, teníamos que terminar un proyecto y salió de una libreta de Hello Kitty. Era una libretita con dos cabezas unidas con un tallo. Empecé el proyecto con una amiga y, como éramos dos cabezas unidas por un mismo tallo, salió el nombre de la marca. Todo fue muy rápido, desde la primera colección empezaron las propuestas para fotos, desfiles, prensa y todo este rollo. Tal vez no sabía mucho sobre el negocio de la moda pero sí tenía claro que me quería dedicar a eso el resto de mi vida. Empecé a hacer lo que mi corazón me decía, no estaba tan interesado en vender, estaba consciente de que el producto tenía que ser profesional pero comercializarlo no era la meta. El proyecto nació para que yo pudiera experimentar y que me valiera madre, se trataba de hacer lo que me gustaba y esto tuvo consecuencias; cuando menos esperaba ya estaba presentando en Fashion Week, que de repente estaba compuesto por nuevos talentos. Fue un proceso largo pero al final me quedé con la dirección creativa de Cherry Project.”

“Creo que el mundo de la moda, sobre todo en México y en general en latinoamérica, sufría de este rollo de la falsa alta costura; todo eran vestidos, plumas, cosas para tus tías, no había realmente chavos que tuvieran una visión  con propuestas diferentes en el diseño, y que dijeran ‘a mí me vale madres, voy a romper las reglas, voy a conceptualizar y experimentar’, puedo decir que fuimos dándole vida a un mercado que no existía en México”.

“Experimentar, trabajar y divertirme sirvieron como escuela para madurar y ser el diseñador que soy hoy en día. Ahora estoy trabajando en un proyecto llamado No Name, con el que tenemos una tienda, un showroom, un taller, presentamos en cuatro lugares del mundo la nueva colección y estoy muy satisfecho con todo lo que construí a menos de un año de mudarme a esta ciudad. Para crecer es importante darte cuenta como maduras y ver cómo para tener éxito, no necesitas una portada de revista ni que una figura pública use tus cosas, lo más importante es vestir la calle y eso es en lo que se enfoca ahora Jonathan Morales”.

Vestido Te Amo, 2006.

Conjunto Cherry Project, Fashion Week 2010.

Marvin y Quetzal

“El nuestro es un proyecto que hace años comenzó de una manera pero ha mutado. Es un proyecto de dos personas, Quetzal y mío, y surgió por amor al arte y por pasión a la creatividad que los dos teníamos en ese momento. Éramos dos chavillos queriendo hacer algo creativo, yo había tenido una experiencia previa, Quetzal también estaba recién llegado de Montreal, fue un enamoramiento que tuvimos él y yo, además de personal, hubo un enamoramiento de lo que cada uno traía, así que fue como ‘wow tenemos que hacer algo juntos’, nos encantamos porque estábamos los dos en un mismo canal creativo y en momentos muy parecidos de nuestras vidas. Empezamos con varios nombres primero, inventando, hasta que dijimos ‘ya no nos compliquemos, Marvin y Quetzal’, lo que aparte representaba un poquito nuestra relación de pareja también, entonces era Marvin, un corazoncito y Quetzal, ese fue el primer logo, que hizo Mariana, Mariano, bajo nuestra dirección. Pero ese diseño fue mutando de acuerdo a la intensidad de nuestra relación, hasta que se convirtió en el logo los colmillos, que fue un poco más hardcore. Cambió porque sentíamos que ya no éramos tan sweet”.

“Uno de los personajes más importantes para que sobresaliéramos en el medio definitivamente fue Annie Lask. No recuerdo exactamente cómo la conocí pero tenía un cariño muy especial por nosotros, por lo que estábamos haciendo, entonces la invitamos a nuestro show, al primero que fue en el Hotel Virreyes, aunque originalmente iba a ser en el Centro Cultural España pero nos cancelaron ese mismo día, así que conseguimos esta locación de último momento y ¡se llenó guey! Fue un super fashion show, había gente de pie, por todos lados. Recuerdo que llegó Annie Lask y nos dijo 'no mames me sentí en Nueva York, estuvo increíble', y desde ahí empezó a sacar nuestras prendas en editoriales de Harper’s Bazaar, Marie Claire y después otras revistas empezaron a publicarnos.

“Queríamos crear cambios en la sociedad mexicana, era una necesidad porque formamos parte de ella y queríamos sentirnos a gusto expresando eso y que la gente lo viera. Así empezó nuestra primera colección, fue un experimento que hicimos con nuestras propias manos, nuestro propio dinero. En esa época ya conocíamos a Temores, ya se estaba armando un grupo creativo interesante, y con la ayuda de todos hicimos un fashion show en el lobby del Hotel Virreyes, donde las modelos fueron puras mujeres, porque nos concentrábamos más en ropa para mujer, pero a muchos chavos les encantaba la ropa y había esa apertura de género, que promovíamos también, por eso la ropa se fue haciendo unisex”.

Vestido Marvin y Quetzal, Fashion Week 2007.

“...fue un parteaguas importante, para empezar no nos gustaba nada Fashion Week, no es que estuviéramos en contra, pero en esos tiempos la estética era muy diferente a lo nuestro y no nos inspiraba formar parte de eso. Pero encontramos una oportunidad para mostrar una propuesta diferente y vimos buenos resultados, más contacto con revistas y medios de comunicación.”

Jumpsuit EGR,  diseño especial para Zemmoa, 2008.

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