Yes to love

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Fotografía: Fernando Etulain
Texto: Fernanda Sela
Toda la joyería Swarovski, colección Día de San Valentín 2018

Todos ellos viven el amor a su manera.

“Querer escribir el amor es afrontar el embrollo del lenguaje: esa región de enloquecimiento donde el lenguaje es a la vez demasiado y demasiado poco (…)”

—Roland Barthes

Decidimos fotografiarlo: cinco historias y diez individuos que tomaron el camino duro, el del amor, el único en el que vale la pena la distancia, el exilio, el regreso; el único lugar, el amor, donde las lágrimas deben recibir un elogio.

Conoce la historia de Monse y Homero. #BrillianceForAll

MONSE Y HOMERO

Son dos de los personajes más relevantes del arte y la moda. Cada uno por su lado ha contribuido a moldear el panorama local, y al final del camino, sus visiones coinciden en una misma labor: el compromiso con la cultura. Antes de ser pareja, fueron mejores amigos. Se conocieron en cuarto de preparatoria –su primer beso fue en un salón de clases– y durante los quince años que llevan juntos han crecido y evolucionado encaminados a la misma dirección.

Monse fue editora en jefe de i-D México por tres años pero hace uno dio vuelta a la página para dedicarse a su propio proyecto: MOMO Room, una propuesta de promoción cultural con la que impulsa el diseño. Inicialmente era una concept store itinerante, pero a partir de este mes se instaló en un espacio fijo en la calle de Dresde, en la colonia Juárez. Su cometido es muy claro: difundir el diseño y dar visibilidad a marcas locales.

Desde su lugar, Homero, un arquitecto de formación, ha sido testigo del crecimiento de la industria cultural de los últimos años en México. Su papel para la consolidación de plataformas de este tipo es evidente en Salón Acme, el salón de arte contemporáneo del que es cofundador y que recién celebró seis ediciones. Trabajó antes en SOMA y es socio de PARQUE Galería, un espacio de exhibición en la Roma que muestra el trabajo de artistas quienes con su obra discuten el contexto político-social contemporáneo, entre ellos, el mexicano Yoshua Okón.

 Esta familia de dos líneas paralelas –quienes rompen esquemas y por momentos sí se juntan– más dos perros y dos gatos, vive en el piso nueve de un edificio a un costado de Viaducto. Su vista enorme –panorámica, como de rascacielos– presenta dos veces al día un espectáculo: la salida del sol y su puesta. En un cubo de cristal que la luz atraviesa Monse y Homero construyeron su propia selva, como ellos dicen.

Entre demasiadas plantas –que Homero puede pasarse el día cuidando– artesanías mexicanas y libros también reciben a sus invitados: a ellos les encanta ser anfitriones. Cada domingo es una tradición ir al mercado orgánico El 100 y pasar el día cocinando. Así descubrió Monse su amor por la cocina, a un lado de Homero, un fanático de la gastronomía mexicana, al que le gusta comer bien.

ANA Y NICO

Ana Lorenzana, fotógrafa y editora de foto de Food & Wine en español. Nicolas Leau, compositor de música, colabora con marcas como Missoni, Net a Porter y Comme des Garçons.

Cambiaron Europa por México, a donde vinieron a empezar de cero. Se casaron un día en el registro civil a las seis de la mañana –a esa hora era la cita– y como símbolo de compromiso, el tatuaje de una carita feliz rodea su dedo anular.

De entrada, llamarlos Ana y Nico suena a una canción francesa. Y fue justo así como se conocieron. Esta pareja empezó su relación en París durante un encuentro
azaroso en el festival de rock Villette Sonique. Se vieron esa misma noche en una fiesta hace nueve años y desde entonces siguen juntos.

Él músico, ella fotógrafa, sus oficios son distintos pero conocen bien el mundo del otro. Entre el repertorio de personajes que Ana ha retratado están Graciela Iturbide
y Elena Reygadas; a la par de ser editora de foto de la revista de gastronomía Food & Wine, colabora para títulos como HojaSanta, GQ México, Gatopardo y Vogue, y ha
hecho campañas para Lorena Saravia y Children of Our Town. A la moda se metió desde que empezó como asistente de foto de Nylon en Nueva York, y por medio de
esta industria se conectan los dos.

Nico hace música para desfiles, videos y trabajado con Missoni y Comme des Garçons. El año pasado musicalizó el corto de Thom Browne para el canal de moda M2M, y ahora está trabajando en el documental de Trista. Su territorio es musical, pero su buen ojo viene del cine; con ideas de luz y encuadres, ha ayudado a Ana a ver las
cosas desde otro punto, como ella dice. A su vez, ella le ha descubierto nuevas caras a través de su lente, especialmente cuando le hace retratos. En su fórmula, sus puntos de vista se multiplican: dos cabezas piensan mejor.

Hasta hoy esta pareja insiste en sorprenderse: hace unos días Ana le dejó pagado a Nico un café en el lugar al que va todas las mañanas. Y él seguido hace la cena, el momento más esperado del día que se resume en convivir. Nico puede estar horas en su estudio, sin moverse de ahí. En cambio a Ana, le cuesta quedarse quieta. Él da pasos lentos y ella va a toda velocidad; aunque como dicen, si caminas junto a alguien, eventualmente los pasos se sincronizan.

ALBERTO Y RAMIRO

Alberto Arango y Ramiro Guerrero Fundadores de Flores Cosmos


Lo suyo fue inmediato. Se conocieron en una fiesta en 2004, Alberto vio a Ramiro y sintió el impulso de hablar con él. Se armó de valor y se acercó. Entonces le soltó la pregunta: ¿te quieres casar conmigo? La respuesta a una interrogante como esta tendría que esperar. Pero la apuesta de Alberto salió bien, y ahora llevan 14 años juntos.

Alberto y Ramiro han encontrado un lenguaje común en las flores y con esto crearon Flores Cosmos, un proyecto que fundaron hace 11 años, y con él dirigen el arte floral a nuevos terrenos y dimensiones. Hacen arreglos y diseños para escaparates, arte, moda y paisajismo. Sus esculturas de formas libres y tamaños monumentales han acompañado a la joyería de Daniela Villegas y posado a un lado de la columna del Ángel de la Independencia, donde en 2016 presentaron Tótem Floral.

Una de las piezas de las que están más orgullosos, es la instalación de plantas y sonido que presentaron el noviembre del año pasado en el festival FLORA, en España. Antena consistió en una intervención al patio central del Archivo Municipal de Córdoba, y fue un experimento con el que además de transformar el espacio, proponían un ejercicio introspectivo con el objetivo de venerar a la flora como una divinidad.

En su trabajo la conexión con la tierra es importante, y por eso siempre en sus arreglos hay algo recolectado. Para la composición de Antena, que además fue musicalizada por Billy Méndrix, recolectaron nopales infectados de un tiradero orgánico y los integraron a la composición como un elemento mexicano en España. Viven sobre una de las avenidas más ruidosas de la ciudad, y ahí mismo también tienen su estudio, desde donde fabrican combinaciones irreverentes. Para combatir el caos, esta pareja que casi siempre viste de negro, ha creado su propio oasis verde como un refugio para ellos y sus dos perros: Kodama, un bull terrier, y Peluchina, un french poodle negro.

Alberto y Ramiro son parte de la organización de Festival de Flores y Jardines donde además además presentarán varias piezas en abril.

YUMIKO Y GISELA

Yumiko Yanome hairstylist, dueña de Paprika Hair Salon, DJ. Gisela Leal escritora, colabora en el EL PAÍS, y es socia de un estudio de creación.

Yumiko nació en Monterrey, pero es mitad regia y mitad japonesa. Estudió diseño gráfico y todavía estaba en la universidad cuando descubrió que tenía talento para cortar el pelo. Más adelante se mudó a la ciudad de México y aunque primero trabajó como diseñadora gráfica, y luego en una agencia de booking y management de bandas de rock, decidió cambiar de dirección y se aventuró a abrir su propio salón: Paprika, en la colonia Roma, con el que lleva seis años.

Así conoció a Gisela. Fue una casualidad en realidad. Ella también es de Monterrey, aunque en ese momento estaba viviendo en Nueva York y vino a la ciudad buscando a una
estilista que le ayudara con su corte –que demanda mucha atención, como ella dice– pero no esperaba encontrarse con la mejor. Gisela es escritora, publicó su primer libro a los 24 años (lo que la convirtió en la escritora más joven publicada por Alfaguara) y constantemente viaja de un lado a otro. De hecho, está por empezar una residencia de dos meses en Canadá y en Nueva York. Resultado de ese primer encuentro, ahora llevan juntas un año y medio. La primera vez que salieron fueron a cenar a Máximo. La cena fue bien, pero Gisela no auguró mucho éxito al evento. Yumiko no come pescado ni carne, y tampoco toma; y no compartir una botella de vino en la cena para Gisela era impensable. Sin embargo, conforme avanzó la noche las diferencias se convirtieron en un ruido sin importancia; definitivamente había muchas palabras qué escuchar de su boca.

Al lado de Yumiko, Gisela ha aprendido a poner más atención a las cosas pequeñas. Por el contrario, Yumiko ha aprendido a leer mejor la vida. Juntas, estas compañeras de viaje han ido desde Escandinavia hasta América del Sur, caminando entre los glaciares de Argentina y los volcanes de Costa Rica, diciendo que sí a nuevas aventuras. Pura Vida, como
dicen ahí.

MAYE Y BILLY

Yes to love

Maye Villegas, diseñadora de moda Billy Méndez, músico y productor.

Billy Méndez es músico. Compone, produce, toca la guitarra y tiene tres proyectos, Motel, Méndrix e Impro Team. Además es socio del bar Departamento, donde conoció a Maye Villegas, por una amiga en común que los presentó.
Maye estudia diseño de moda. Le gusta la lencería y está planeando una marca para mujer, con piezas en serigrafía e ilustraciones hechas por ella. La chamarra que trae Billy la hizo para él. Llevan más de un año juntos. Su primera cita fue en el Parque México, donde una tarde improvisaron un picnic.

En algunas cosas son muy diferentes. Él es nocturno y ella no, pero funcionan bien porque encontraron el equilibrio. A los dos les gusta la música y si hay una banda que los une, es la favorita de los dos: Radiohead.